Los sentidos en la corteza cerebral humana

Los sentidos en la corteza cerebral humana

domingo, 8 de mayo de 2011

Los estados de conciencia

Los estados de conciencia



Existen muchos fenotipos en el estado de conciencia. Ejemplos claros son el estado de sueño y el estado de vigilia.
Los estados de conciencia alterados (o modificados) muestran la existencia de niveles o fases de vigilia distintas. Estos niveles pueden ser inducidos y alterados de forma artificial o patológica.
 Los estados ordinarios de la conciencia
Los fisiólogos distinguen al menos tres estados normales de conciencia:
  • La vigilia
  • El sueño, que a su vez se divide, para su estudio en dos grandes etapas:
    • el sueño lento o sueño de ondas lentas (SOL)
    • el sueño REM o sueño MOR (sueño con movimientos oculares rápidos), etapa en la cual se presentan con mayor frecuencia los sueños, es decir, las imágenes oníricas o ensoñaciones.
Algo importante para recordar es que no debemos confundir estados mentales con estados de conciencia. Los estados mentales son subjetivos (sólo los percibe el propio sujeto), mientras que los diversos estados de conciencia son objetivos (puede percibirlos un observador externo)

Las alteraciones de la conciencia
La alteración de la conciencia es una constante que aparece en la mayoría de los problemas psiquiátricos y en gran cantidad de problemas médicos. En su estado normal, la conciencia permite al sujeto dar una respuesta apropiada a los estímulos sensitivos y sensoriales. Sobre todo a las más complejas: los estímulos verbales, como escuchar, y las espaciales, como conducir. Difiere de la vigilia en que la vigilia, la capacidad del sistema nervioso de adaptarse a una situación nueva, depende del sistema reticular activador. Los factores causales más comunes incluyen: trauma, accidentes cardiovasculares, drogas y otros envenenamientos, fiebre, desórdenes metabólicos, meningitis, infecciones, tumores cerebrales, desórdenes convulsivos, descompensación cardiaca.
  • Alteraciones no patológicas: El sueño es una etapa del funcionamiento del organismo absolutamente necesaria. Tiene dos estados o fases distintas, que son: sueño NREM o sueño NMOR (sueño sin movimientos oculares rápidos) y soñar (sueño con movimientos oculares rápidos o sueño MOR o sueño REM).
  • Alteraciones patológicas: cualitativas y cuantitativas.
Cualitativas
Por actividad motora disminuida o disminución del nivel de consciencia
Comprendido por grados, está dividido en 3 grupos principales:
  • Coma. Es el más grave de los problemas de la conciencia y de la vigilia. Altera de forma más o menos total las funciones de relación. Un enfermo en coma puede no reaccionar ni a estímulos nociceptivos (que provocan una agresión dolorosa de los tejidos, por ejemplo pincharlos o perforarlos).
  • Estupor. Abarca desde un estado en el cual la persona no reacciona sino a los estímulos simples: su nombre, ruido, luz fuerte, sacudir al sujeto,... hasta un enfermo que no reacciona frecuentemente más que a estímulos nociceptivos (que provocan una agresión dolorosa de los tejidos, por ejemplo pincharlos o perforarlos).
  • Obnubilación. Es un estado menos severo, la persona responde correctamente a las órdenes complejas (ejecuta órdenes escritas, realiza calculo mental) pero con lentitud, fatiga o bastante dificultad de concentración.
Obnubilación de consciencia:
    • Grado leve a moderado - comprensión dificultada. Sopor, confusión, estupor, incapacidad de acción espontánea y coma.
    • Grado profundo - imposible cualquier actividad voluntaria consciente y ausencia de cualquier indicio de conciencia.
  • Confusión mental. Es una alteración global y aguda de las funciones psíquicas, cuyas causas orgánicas o psíquicas son múltiples.
- Síndromes psicopatológicos asociados a la disminución del nivel de conciencia:
1. Delírium: diferente de delirio, es una desorientación temporoespacial con trazas de ansiedad, de ilusiones alienantes y/o alucinaciones visuales.
2. Estado onírico: el individuo entra en un estado semejante a un sueño muy vívido; estado recurrente de psicosis tóxicas, síndromes de abstinencia a drogas y cuadros febriles tóxico-infecciosos.
3. Alienación: excitación psicomotora, incoherencia del pensamiento, perplejidad y síntomas alucinatorios oniroides.
4. Síndrome del cautiverio: la destrucción de la base del puente promueve una parálisis total de los nervios craneales bajos y de los miembros.
Por actividad motora incrementada
Cuantitativas
  • Disociación de conciencia. Pérdida de la unidad psíquica común del ser humano, en la cual el individuo se "desliga" de la realidad para dejar de sufrir.
  • Trance. Especie de sueño acordado, con la presencia de actividad motora automática y estereotipada acompañada de suspensión parcial de los movimientos voluntarios.
Conducta a seguir frente a una alteración de la conciencia
La alteración de la conciencia es un síntoma. El caso más grave es el de la parada cardiorrespiratoria, que requiere avisar rápidamente a los servicios de socorro y emprender una reanimación cardiopulmonar.
Si la persona no reacciona pero respira, se tienen que proteger sus vías aéreas, poniéndola en posición lateral de seguridad, esperando poder determinar la causa de este estado.
Si la persona está consciente pero presenta trastornos de la conciencia: somnolencia fuera del ritmo natural del sueño, palabras incoherentes o incomprensibles, cambios de humor rápidos e incomprensibles, actitud agresiva... es necesario llamar a los equipos de emergencia y describirles el estado de la persona, y después seguir sus consejos.

martes, 15 de marzo de 2011

TRASTORNOS DEL SUEÑO

TRASTORNOS DEL SUEÑO



Los trastornos del sueño involucran cualquier tipo de dificultad relacionada con el hecho de dormir, incluyendo dificultad para conciliar el sueño o permanecer dormido, quedarse dormido en momentos inapropiados, tiempo de sueño total excesivo o conductas anormales relacionadas con el sueño.
CAUSAS
Se han identificado más de cien trastornos diferentes de sueño y de vigilia que se pueden agrupar en cuatro categorías principales, a saber:
  • Problemas para conciliar el sueño y permanecer dormido (insomnio)
  • Problemas para permanecer despierto (somnolencia diurna excesiva)
  • Problemas para mantener un horario regular de sueño
  • Comportamientos inusuales durante el sueño (conductas que interrumpen el sueño)
PROBLEMAS PARA CONCILIAR EL SUEÑO Y PERMANECER DORMIDO
El insomnio incluye cualquier combinación de dificultad para conciliar el sueño, permanecer dormido, vigilia intermitente y despertarse en la madrugada. Los episodios pueden aparecer y desaparecer (pasajeros), durar entre 2 y 3 semanas (a corto plazo) o ser duraderos (crónicos).
Los principales factores comunes relacionados con el insomnio son:
  • Enfermedad física
  • Depresión
  • Ansiedad o estrés
  • Un ambiente para dormir inapropiado, con excesivo ruido o luz
  • Cafeína
  • Alcohol y de otras drogas
  • Uso de ciertos medicamentos
  • Tabaquismo en exceso
  • Molestia física
  • Siestas durante el día
  • Hábitos de sueño contraproducentes como:
    • acostarse temprano
    • pasar mucho tiempo en la cama despierto
Los trastornos abarcan:
  • Insomnio psicofisiológico: Afección en la cual el estrés causado por el insomnio dificulta aún más la conciliación del sueño.
  • Síndrome de la fase de sueño retrasada: el reloj interno está constantemente fuera de sincronización con las fases de día/noche "aceptadas"; por ejemplo, los pacientes se sienten mejor si pueden dormir desde las 4 a.m. hasta el medio día.
  • Trastorno del sueño hipnótico-dependiente: insomnio que ocurre cuando uno suspende o se vuelve tolerante a ciertos tipos de somníferos.
  • Trastorno del sueño dependiente de estimulantes: insomnio que ocurre cuando uno suspende o se vuelve dependiente de ciertos tipos de estimulantes.




PROBLEMAS PARA PERMANECER DESPIERTO

Los trastornos por excesiva somnolencia se denominan hipersomnio y abarcan, entre otros:
  • Hipersomnio idiopático (somnolencia excesiva que ocurre sin una causa identificable)
  • Narcolepsia
  • Apnea del sueño central u obstructiva
  • Trastornos del movimiento periódico de las extremidades
  • Síndrome de las piernas inquietas

PROBLEMAS PARA MANTENER UN HORARIO REGULAR DE SUEÑO
También se pueden presentar problemas cuando no se mantiene un horario constante de sueño y de vigilia, lo cual sucede cuando se viaja cruzando zonas horarias distintas y con trabajos por turnos en horarios rotativos, particularmente los que trabajan en las noches.
Los trastornos que interrumpen el sueño abarcan:
  • Síndrome de sueño y vigilia irregulares
  • Síndrome del desfase horario
  • Ser poco dormilón por naturaleza (la persona duerme menos horas de lo normal pero no sufre ningún efecto negativo)
  • Insomnio paradójico (la persona realmente duerme una cantidad de tiempo distinta a la que cree)
  • Trastorno del sueño a causa del trabajo por turnos
CONDUCTAS QUE INTERRUMPEN EL SUEÑO

Las conductas anormales durante el sueño se denominan parasomnio y son bastante comunes en los niños. Estas abarcan:
  • Terrores Nocturnos
  • Sonambulismo
  • Trastorno de Comportamiento Asociado al Sueño MOR. Un tipo de psicosis en la cual una persona representa sueños tan violentamente que puede lesionar a la persona con quien duerme

¿Porque dormimos?


¿Porque dormimos?



Muchos temas en Neurociencias siguen siendo un enigma y el sueño es uno de ellos. Alguna gente argumenta que el sueño es una forma adecuada para los animales de permanecer inmóviles y así reducir los peligros.

Los experimentos de privación de sueño nos llevan a pensar que el sueño REM y algunas fases del SWS permiten al cerebro recuperarse. Tenemos este tipo de sueño durante las primeras 4 horas de la noche. Es posible que esto sirva para el reajuste del cerebro y probablemente un buen momento para ello, por analogía a lo que ocurre con un barco en dique seco, cuando el cerebro no está procesando la información sensorial, o el hecho de estar vigilante y atento, o tener que controlar nuestras acciones. La investigación también sugiere que el sueño es el tiempo en el cual consolidamos lo que hemos aprendido durante el día- un proceso esencial en la memoria.

Las Etapas del Sueño


Los estados y las fases del sueño humano se definen según los patrones característicos que se observan mediante el electroencefalograma (EEG), el electrooculograma (EOG, una medición de los movimientos oculares) y el electromiograma de superficie (EMG).
La distribución estas etapas en el período de sueño no es aleatorio, en realidad se ciñe a unas características comunes en la mayoría de individuos sanos, las cuales quedan bien reflejadas en el hipnograma. A continuación comentaremos en detalle cuáles son las principales características de las diferentes fases del sueño.
·         Fase I: Es la fase de sueño ligero, aquella en la que aún percibimos la mayoría de estímulos que suceden a nuestro alrededor (auditivos y táctiles). El sueño en fase I es poco o nada reparador. En la fase I de sueño la actividad cerebral combina el patrón alfa con el theta de baja amplitud. El tono muscular está disminuido en relación a la vigilia y aparecen movimientos oculares lentos.
·         Fase II: En esta fase se produce un bloqueo de los 'inputs' sensoriales a nivel de tálamo, es decir, nuestro sistema nervioso bloquea las vías de acceso de la información sensorial. Este bloqueo comporta una desconexión del entorno, lo que facilita la conducta de dormir. El sueño de fase II es parcialmente reparador, lo que sugiere que no es suficiente para descansar completamente. En la fase II de sueño, la actividad cerebral es predominantemente theta, aunque aparecen algunas salvas de ondas delta. Son característicos de esta fase los husos de sueño y los complejos K (ondas bifásicas de gran amplitud). El tono muscular es menor que en fase I, y desaparecen los movimientos oculares.
·         Fase III: El bloqueo sensorial se intensifica en relación a la fase II, lo que indica una mayor profundidad de sueño. Si nos despertamos en esta fase, nos encontramos confusos y desorientados (en fase IV sucede lo mismo pero aún con mayor intensidad). El sueño de fase III es esencial para que la persona descanse subjetiva y objetivamente. En esta fase, la actividad cerebral es preferentemente delta, aunque con presencia de actividad theta. El tono muscular es aún más reducido que en fase II, y tampoco hay movimientos oculares.
·         Fase IV: Es la fase de mayor profundidad del sueño, en la que la actividad cerebral es más lenta (predominio de actividad delta). Al igual que la fase III, es un período esencial para la restauración física y sobretodo psíquica del organismo (déficits de fase III y IV provocan somnolencia diurna). En esta fase, el tono muscular está muy reducido. Aunque no es la fase típica de los sueños, en algunas ocasiones pueden aparecer. Los sueños de fase IV son en forma de imágenes, luces, figuras, y nunca en forma de historia. Por último, comentar que la fase IV es la fase en la que se manifiestan alteraciones tan conocidas como el sonambulismo o los terrores nocturnos.
·         Fase MOR: Es la fase en que tenemos los sueños típicos, los que se presentan en forma de narración. La actividad eléctrica cerebral de esta fase es rápida, mayoritariamente theta de baja amplitud con ráfagas de actividad beta. El tono muscular es nulo (atonía muscular o parálisis), lo que impide que representemos aquello que soñamos. Las alteraciones más típicas de esta fase son las pesadillas, el sueño MOR sin atonía y la parálisis de sueño.

El Sueño

El Ciclo del Sueño

El ciclo sueño-vigilia es un ritmo endógeno que gradualmente se encadena con el ciclo de día-noche en los primeros años de vida, y se denomina ritmo circadiano. El ritmo circadiano es muy importante a lo largo de la vida: los bebes duermen durante cortos periodos tanto durante el día como durante la noche, los niños normalmente se echan la siesta después de comer mientras que los adultos generalmente duermen solo por la noche.
El patrón normal de sueño y vigilia encadenado al ciclo de día/noche está parcialmente controlado por un pequeño grupo de células situadas en el hipotálamo justo encima del quiasma óptico llamado núcleo supraquiasmático. Estas neuronas, que presentan muchas sinapsis entre sus dendritas para poder sincronizar sus descargas de manera conjunta forman parte del reloj biológico del cerebro. En los humanos funciona con un ritmo un poco mayor que la duración de un día, aunque normalmente se mantiene en hora gracias a los impulso procedentes de los ojos que informan de cuando es de día o de noche. El ciclo de sueño-vigilia de aproximadamente 25 horas.